Se ha notificado a las autoridades del odio. Toca para cerrar y no volver a hacerlo.
Institución fundada con un único propósito: documentar, archivar y celebrar el odio eterno hacia Gilberto Mora, culpable de robarme a mi Alison. Sin pruebas. Sin piedad. Sin perdón.
Sí, ya sé: juega en Xolos, es la joya del fútbol mexicano, ya vistió la playera de la selección mayor y medio país lo adora. ¿Y a mí qué? A mí me robó a mi Alison, y eso no hay gol, ni Mundial, ni fichaje millonario que lo perdone. Que le vaya bien en la vida... pero lejos de ella.
Yo lo tenía todo: ilusión, esperanzas y a Alison. Llegó Gilberto Mora y ahora lo único que tengo es este museo.
Ni siquiera lo conozco y aun así lo odio con toda el alma. Eso no es rencor: es solidaridad con la causa.
Miau.